La Sombra del Viento es la primer novela para adultos, escrita por el autor español Carlos Ruiz Zafón y se ha convertido en todo un fenómeno literario universal.
No se sabe si es un error o un acierto que un escritor se introduzca tanto en su trabajo, como para mostrar su lado más oscuro en el personaje principal de su mejor obra; lo que sí se sabe es que no existe ser de ficción que cause mayor impacto que Julián Carax, una copia literaria del demonio que lleva dentro Carlos Ruiz Zafón y protagonista de su novela, “La Sombra del Viento”.
Para iniciar la crítica, es necesario hablar de mi experiencia personal con el libro, decir que hice semejante hallazgo por cuestión del destino. Nunca antes había escuchado hablar de Ruiz Zafón hasta que mi profesora de Redacción en la universidad, nos obligó a leer esta novela para un examen.
No compré el libro – ni lo he hecho todavía – sino que una compañera me lo prestó por una semana, así que cuando miré las más de 600 páginas del texto, sonreí para mí misma pensando que el tiempo no me alcanzaría.
Lo que yo menos imaginaba era que en ese libro conocería a Julián Carax. Y por ende, lo leería en una sola noche.
Coubert, es el personaje más oscuro del libro de Julián Carax, y Julián Carax lo es del de Carlos Ruiz Zafón. Eh ahí la base primordial de la trama.
Por haber crecido en un hogar disfuncional y escenario de continua violencia doméstica, mentiras y traición, Julián Carax creyó encontrar la felicidad cuando conoció a Penélope, de quien se enamoró perdidamente pero de la que se tuvo que separar.
Esta historia no parece digna de un personaje maléfico ni nada por el estilo, sino simplemente triste; no obstante, lo que se desencadena a continuación es en sí el tema de cual merece la pena escribir.
Carax se convierte en un ser lleno de amargura y pensamientos negros, que se ocupa de ir por el mundo quemando sus propias obras, labor para la cual adopta el seudónimo de Coubert, el diablo.
Su rostro devorado por el fuego, su eterno cigarrillo hecho de papel de libro bueno y su insólita presencia, obligan a pensar una y otra vez: ¿De dónde obtuvo, Ruiz Zafón, el personaje?
No es un demonio pero tampoco un simple ser humano; no es un ángel pero aún así salva la vida de otras personas, y a la vez se odia a sí mismo, aunque carece de razón lógica para hacerlo.
Es un masoquista y autoflagelador, pues, convierte su existencia en el más claro motivo para condenarse, y se cree culpable de un delito tremendo: Escribir.
¿Acaso, Ruiz Zafón, considera que escribir es pecado? Habría que preguntárselo. Pero resulta fácil convencerse de que este autor deseaba, de alguna forma, retratarse en un personaje horriblemente apasionante.
Quizás, el novelista pretendía disimular este objetivo, pero no lo consiguió, pues Julián tiene muchas características tan idénticas a él, que es imposible no reconocerlo.
El personaje se dedica a escribir sobre muertos que no están muertos, fantasmas, asesinatos, desgracias, soledad, amargura, desigualdad, mentiras, engaños, dolor, sangre, sexo, relaciones prohibidas y crueldad. Lo mismo que Ruiz Zafón.
Personalmente, nunca me había enfrentado con un ser ficticio tan fuerte emocionalmente como Julián Carax. No lo había encontrado en ningún otro texto o argumento cinematográfico y jamás creí que un autor podía revelar sus sentimientos más profundos de esta manera.
Las otras obras de Ruiz Zafón (la “Trilogía de la niebla” principalmente), son sólo un simulacro de libro comparado con “La Sombra del Viento”. Sus otros personajes a pesar de ser complicados no se asemejan ni por asomo a Julián.
Porque he aquí la cuestión. Al contrario de lo que cualquiera pensaría, Julián no produce miedo; genera, más bien, una atracción fatal, una obsesión por comprenderle, por entender su proceder, la raíz de su amargura.
Perder al ser amado con quien además se tiene un vínculo de sangre, al único hijo, la oportunidad de ser feliz una vez en la vida y la ilusión que nos mantiene respirando. Perderlo todo de golpe. ¿Es esa una excusa suficientemente válida para…?
¿Para qué? ¿Para encerrarnos durante el día y tocar piano en un burdel por las noches? ¿Para odiar nuestra propia vida? ¿Para maldecir nuestra existencia? ¿Para convertirnos en el diablo?
Julián Carax es todo aquello que muy dentro desearíamos ser. Hombres y mujeres fuertes, capaces de odiarse sin remordimientos, llenos de una locura tan cuerda para planear con detalle cada movimiento y no cometer más que un solo error: seguir respirando cuando lo único que se quiere es morir.
Es un ángel de fuego, cuyo encanto radica en ser él mismo y ver en la luna su sol y en la oscuridad una amiga, una cómplice y compañera con quien sufrir la muerte de su hermana y la horrible desgracia de ser escritor.
En fin, “La Sombra del Viento”, fue la primer novela para adultos del autor español, se publicó en el 2002 y hasta el momento lleva más de diez millones de ejemplares vendidos en 36 idiomas diferentes. En Costa Rica se puede encontrar en prácticamente todas las librerías comerciales.
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Periodista, geek y hardcore gamer. Amante de la fotografía, cocina y buenos chivos. Más acuarelas y más Batman. Veo lo esencial en lo simp...
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Periodista, percusionista aficionado y comprometido con la lectura.
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Colaboradora en Voz Metropolitana. Amante del buen cine, la fotografía y los libros. Adicta a la comida chatarra, el estrés y las redes sociales. Viaj...
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