Ir al cine, salir a caminar, leer o escribir un blog puede ser el pasatiempo favorito para una persona común y corriente, pero no para un diexista.
El diexismo busca algo más allá de lo cotidiano, un viaje a través del tiempo y el espacio, donde no hay fronteras, y las diferencias culturales en lugar de separar más bien unen a las personas. Y todo gracias a la radio.
Esta práctica tiene décadas de existir y sin embargo pocos lo conocen y menos aún, lo practican. Es una forma de inmersión en mundos desconocidos, en países a los que quizás nunca visitaremos, en idiomas que posiblemente no hablamos y en grupos a los que no pertenecemos.
Se trata de hombres y mujeres – más hombres que mujeres, en realidad- que escuchan distintas emisoras de radio y luego escriben informes a los funcionarios de esas radios sobre cuándo y cómo escucharon la transmisión.
Pero, lo que los diferencia de la mayoría de los oyentes en la actualidad, es que no escuchan las radios por Internet “porque sería muy fácil” sino por AM o FM, gracias a un aparato de radio convencional. Luego, mandan esos informes, acompañados de una grabación, a través del correo común o electrónico y esperan su respuesta, denominada QSL, que puede tardar desde un par de meses hasta 8 años en llegar.
Daniel Camporini, de Argentina y con 40 años de experiencia como diexista; César Augusto Rodríguez, colombiano, con 28 años en las mismas, y su colega desde hace 26 primaveras, Jorge García Rangel, un venezolano de padre costarricense, son tres expertos para quienes el escuchar emisoras más que un pasatiempo es una forma de vida.
Ellos concuerdan en que no importa el tipo de emisora, puede ser estatal, musical, religiosa o de noticias; lo que cuenta es ir conociendo culturas, descubriendo formas de hacer radio, ampliando conocimientos sobre este medio.
Además, aseguran que conforme las emisoras cambian – algunas se extinguen, otras evolucionan – lo hacen, también, los diexistas. Hasta aprenden idiomas con tal de poder escuchar y entender más emisoras a nivel mundial. Por cierto, en algunos casos, “si tenemos dinero y tiempo” visitan las estaciones, sobre todo si se ubican en países vecinos.
Camporini, Rodríguez y García Rangel, cuentan que empezaron su labor como radioescuchas activos y participativos, cuando no tenían televisión en la casa y escuchaban radio en compañía de sus padres y hermanos. Antes lo hacían todos los días, pero ahora más que nada los fines de semana.
“Llega un momento dado en que no es que uno se cansa pero simplemente deja de hacerlo. Yo ya no escucho radio, pero me dedico a escribir al respecto”, asegura Camporini, quien tiene un sitio web y un programa sobre diexismo. Y todo esto porque llevan la radio muy dentro, es parte de su esencia como seres sociales, es su pasión y su vida.
**En la foto se muestra a García Rangel, acompañado de Sergio Acosta, productor de Cartas@RN y Santiago San Gil, fundador de "El Club de Diexistas de la Amistad". Para más información sobre este tema, se puede visitar el blog del venezolano.
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Colaboradora en Voz Metropolitana. Amante del buen cine, la fotografía y los libros. Adicta a la comida chatarra, el estrés y las redes sociales. Viaj...
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Periodista, mamá de Samuel, lectora complusiva, abraza árboles, un poco idealista y un poco socialista! :)
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Periodista, percusionista aficionado y comprometido con la lectura.
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